Recordaba esta línea de una canción que compuse hace ya unos años, me puse a pensar y salió algo nuevo:
El tiempo se consume en sí,
y vuestra vida se mide con el tiempo;
Entrañable, fuerte y tácito;
Vacío al infinito.
¡Duele ya y que ruede,
muera aquél que espere!
Dice el pliegue al corazón;
fuerza tibia de mi alma,
voz oscura en la razón.
Y lo aparto y me arrebata;
y despierto y me adormece.
Esta lucha no me vence
sigue en mí ¡VIVA!
Esperanza.
Sigue en Ti ¡VIVA!
Ilusión.
Muere el tiempo con los días;
viene eterno el resplandor...
domingo, 4 de octubre de 2009
miércoles, 30 de septiembre de 2009
Himenóptero sin alas
Salir a dar un paseo. Tocar la brisa con sus manos y pretender que siente lluvia. Gusta pensar, que todo es ficticio y que en algún momento llegará la realidad, y como es tan difícil saber qué es real y qué no prefiere aguardar y que llegue la verdad: Dios. Le gusta imaginar, que las noches se escapan y lo llevan con ellas, al silencio, a menguar silenciosamente, junto algún astro que se pierda en la belleza del espacio. Le gusta salirse del plano, y ver la toma desde un ángulo distinto, sabiendo que así, no lo verán los demás. También le gusta callar, sólo escuchar y viajar, tocando las líneas fonéticas que le dan a nuestra imaginación un mejor destino. Le encanta disimular, que es normal, así no se preocupan y nadie le impide ser. Le gusta caminar, al paso del hombre, es lo que es, cumplo con su función. Camina. Le gusta pasar desapercibido, oculto y sincero, entre los demás como una hormiga en una selva, pequeña y vulnerable, lo más pegado al suelo posible para que en el momento que caiga, no se golpee tan fuerte.
No le gusta el tiempo. Es tan exacto, que nos limita. Tampoco le gusta el sol, su belleza te hace mirarlo, y mientras más lo miras, menos ves. Prefiere imaginarlo, y ver cómo lo que a un ojo hace daño, a otro ser le da color y vida. Ver los rayos de luz que entre naranjales y otras plantas, se cuelan entre hojas, y las hacen brillar como una estrella distinta, verde claro, casi transparente. Nunca le gustó el mar, es tan oscuro en su profundidad y se cree tan importante… Qué será lo que tanto esconde en el fondo, que se atreve a desafiar la gravedad con el agua para impedir que te acerques a lo que oculta en sus tinieblas. Es como un sueño, mientras más te adentras en él, la realidad te obliga a subir, y salir del agua. La resaca es como una pesadilla, que en contra de tu voluntad te quiere hundir, hasta que nos hacemos cada vez más débiles, y no nos queda de otra que perecer ante la falta de oxígeno. Luego la naturaleza tomará su camino, y algún otro ser se alimentará de tu desgracia, vendrán peces de todo el océano a ver al hombre que no logró salir, se burlarán y seguirán su camino. Tampoco le gustan las alturas, son desafiantes y traicioneras, esperan a que pierdas el equilibrio para hacerte firmar un contrato con el suelo. Prefiere ser hormiga. Si en algún momento cae en las atrocidades de las alturas, gracias al peso ligero, el viento intercederá por él , como mano de Dios, y lo llevará a algún sitio mejor.
No le gusta el tiempo. Es tan exacto, que nos limita. Tampoco le gusta el sol, su belleza te hace mirarlo, y mientras más lo miras, menos ves. Prefiere imaginarlo, y ver cómo lo que a un ojo hace daño, a otro ser le da color y vida. Ver los rayos de luz que entre naranjales y otras plantas, se cuelan entre hojas, y las hacen brillar como una estrella distinta, verde claro, casi transparente. Nunca le gustó el mar, es tan oscuro en su profundidad y se cree tan importante… Qué será lo que tanto esconde en el fondo, que se atreve a desafiar la gravedad con el agua para impedir que te acerques a lo que oculta en sus tinieblas. Es como un sueño, mientras más te adentras en él, la realidad te obliga a subir, y salir del agua. La resaca es como una pesadilla, que en contra de tu voluntad te quiere hundir, hasta que nos hacemos cada vez más débiles, y no nos queda de otra que perecer ante la falta de oxígeno. Luego la naturaleza tomará su camino, y algún otro ser se alimentará de tu desgracia, vendrán peces de todo el océano a ver al hombre que no logró salir, se burlarán y seguirán su camino. Tampoco le gustan las alturas, son desafiantes y traicioneras, esperan a que pierdas el equilibrio para hacerte firmar un contrato con el suelo. Prefiere ser hormiga. Si en algún momento cae en las atrocidades de las alturas, gracias al peso ligero, el viento intercederá por él , como mano de Dios, y lo llevará a algún sitio mejor.
Un breve comentario
He leído en uno que otro,
libro por supuesto,
subjetivo de lo incierto
que comprime la verdad
que somos sólo esencia
a pronto actualizar
o quizás mayor ruptura
única materia
¿Por qué me hacen dudar?
No comparto esas tendencias:
otorgar a la verdad
¿Muchas teorías?
Ya me basta con pensar...
libro por supuesto,
subjetivo de lo incierto
que comprime la verdad
que somos sólo esencia
a pronto actualizar
o quizás mayor ruptura
única materia
¿Por qué me hacen dudar?
No comparto esas tendencias:
otorgar a la verdad
¿Muchas teorías?
Ya me basta con pensar...
El día que no respire
El día que no respire, será un día común.
Danzante y tras pasos, a marcar los que otros seguir.
Y volverán los insaciables ¡adornar ornamentos!
Y vendrán, inalcanzables héroes, para ser depuestos;
Por gloria y codicia, por ser hombres partirán.
Partirán temprano, los no nacidos.
Y la sombra de la ciencia, ocultará el sol.
Mientras que para el hombre no haya razón,
Llegarán tarde, y desde siempre vencidos.
El día que no respire, será un día común.
Tal como lo planeado, insospechable.
Tal como lo pensado, doloroso.
Y seguiré otro camino, más digno,
y no seguiré en el silencio, triste obsesión.
Danzante y tras pasos, a marcar los que otros seguir.
Y volverán los insaciables ¡adornar ornamentos!
Y vendrán, inalcanzables héroes, para ser depuestos;
Por gloria y codicia, por ser hombres partirán.
Partirán temprano, los no nacidos.
Y la sombra de la ciencia, ocultará el sol.
Mientras que para el hombre no haya razón,
Llegarán tarde, y desde siempre vencidos.
El día que no respire, será un día común.
Tal como lo planeado, insospechable.
Tal como lo pensado, doloroso.
Y seguiré otro camino, más digno,
y no seguiré en el silencio, triste obsesión.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)