Gastaba la suela,
Un pie tras otro.
Goma y concreto.
Lanzaba los pasos,
Tal martillo a su clavo.
Incrusta su filo,
Penetra y remueve.
Clavaba sus huellas
Una tras otra.
Dejaba su rastro,
Tan fuerte y marcado.
Paseaba con ritmo,
Danzando en su gozo.
Chillaba la suela,
Talón en acción.
Pasaba la vida,
Con golpe y retoque.
¡Camina por ella!
Anunció el señor.
Giraba sus manos,
Una tras otra.
Bailaba con gusto,
Al son del amar.
Miraba hacia el cielo,
Tan dulce y constante.
Cantaba despacio,
Una pieza en la mar.
Tan difícil de hallar.
Único en el andar.
Pasaba de frente,
La voz de su suela.
¡Camina por ella!
Anunció el señor.