El día que no respire, será un día común.
Danzante y tras pasos, a marcar los que otros seguir.
Y volverán los insaciables ¡adornar ornamentos!
Y vendrán, inalcanzables héroes, para ser depuestos;
Por gloria y codicia, por ser hombres partirán.
Partirán temprano, los no nacidos.
Y la sombra de la ciencia, ocultará el sol.
Mientras que para el hombre no haya razón,
Llegarán tarde, y desde siempre vencidos.
El día que no respire, será un día común.
Tal como lo planeado, insospechable.
Tal como lo pensado, doloroso.
Y seguiré otro camino, más digno,
y no seguiré en el silencio, triste obsesión.
Me tripié la última estrofa y el último verso.
ResponderEliminarTriste obsesión que es el silencio.